Remedo
A veces creo ver entre sombras los tímidos gestos de tu rostro,tus labios diciendo un "lo siento", tu mano cogiendo la mía en silencio,
las caricias, los besos, el miedo en tus ojos y la agitación en tu pecho.
Tristes días pasados, melancolía infinita, momentos perdidos, mis anhelos y tus desengaños.
A veces siento como el corazón no hace fluir mi sangre, mis manos frías,
mi semblante macilento, las piernas dormidas, los pasos cortos y la mirada perdida.
Triste remedo de hombre, paria, desdichado, pobre desenamorado.
Vacilante, tumefacto, patético y en el mundo desconsolado.
A veces te espero llorando,
suspiro, grito, desgarro,
herido, inmaduro, conato.
Pero siempre, humano.
Hugo Alvarado Gómez®

Un escalón, dos, un traspiés, caer,
De los años perdidos, de las caras borradas,
Camino sin entender por que, de aquí para allá, sin sentido,
Una vuelta, dos, lazada.
Soñé que caia colina abajo, rodaba y rodaba golpeándome con rocas, ramas, arbustos.
Quieres romper los cristales para poder escapar, respirar.
Y cuando no miras dibujo una sonrisa, tímida y cuando lloras anhelo secar tus lágrimas con el velo de mis caricias y cuando huyes de mi, abrazo la soledad como mi única amiga.
Mira el cielo mi niña. Sonríe al viento.
Y sin embargo padecemos, sufrimos, dolidos con los labios sellados en falso,
Y mi felicidad envejece desapareciendo como las flores marchitas que un dia rebosaban exuberantes y hoy mueren ignoradas en las horas perdidas de nuestra vida, jardín secreto al que nadie puede volver y en el que todos crecimos.
Dedicado a ti, que me lees.
Pocas veces siento el placer inmenso de tu mano en mi frente
Circulo cerrado.