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Hugo Alvarado Gómez

Poesía

Remedo

Remedo A veces creo ver entre sombras los tímidos gestos de tu rostro,
tus labios diciendo un "lo siento", tu mano cogiendo la mía en silencio,
las caricias, los besos, el miedo en tus ojos y la agitación en tu pecho.
Tristes días pasados, melancolía infinita, momentos perdidos, mis anhelos y tus desengaños.

A veces siento como el corazón no hace fluir mi sangre, mis manos frías,
mi semblante macilento, las piernas dormidas, los pasos cortos y la mirada perdida.
Triste remedo de hombre, paria, desdichado, pobre desenamorado.
Vacilante, tumefacto, patético y en el mundo desconsolado.

A veces te espero llorando,
suspiro, grito, desgarro,
herido, inmaduro, conato.
Pero siempre, humano.

Hugo Alvarado Gómez®

De apatía y realidad


¿Y por qué cuando me miras siento que ves otra persona?
Me atraviesas como si de un etéreo y fantasmal ser se tratase.
De miedos y caricias vacías, de falsedad y satisfacciones vanas.
De miradas perdidas y sentimientos viles, de almas que no brillan y amores que se empañan.

Deshaces mis ansias dejando solo el dolor, la pena y la mentira.
Maldices lo bello que hay en todo y proclamas la belleza de la nada.
Incineras mis sueños con el fuego de tu lascivia traspasando los límites de mi cordura.
Entierras el poco discernimiento que me queda desatando lo de peor de mi, mi ira.

Ni dramático ni risueño,
sin felicidad ni decaimiento,
con pena y sin gloria,
apático y sin dueño.

Hugo Alvarado Gómez®

Ininteligible

Parece que escribo en pakistaní, serbocroata o arameo,
Parece que hablo con las paredes y estas responden, dos clavos, un cuadro, un aplique, tres ventanas y un balcón,
Parece mentira que abrace un deseo, una esperanza cuando nadie comprende mi lengua y siempre la misma canción.
Como un alienígena condenado al ostracismo en una galaxia lejana.

Como una maldita concha de mar que en lugar de deshacerse al sol y formar un sustrato calcáreo cuelga supérflua de un bastón.
Como el triste mendigo y su cartón que la gente elude, como el limpia cristales de semáforo que la gente rehuye.
Como el perro abandonado que nadie ayuda, porque, oh pena, tendría que recogerlos a todos, lárgate cachorro, ve con tu camada.
¿Para qué hablar? ¿Qué tienes de decir? Grita, miente, asesina con la mirada, con tu mano destruye, pero por favor, no pierdas al razón.

Para los vestigios de una vida mejor, en un lugar menos denostado,
bello, simple, alejado, a mis ojos agradable, pero no demasiado.
Como si algo importara realmente, como si la gente comprendiese lo que digo,
sin hablarle a los ladrillos y argamasa, parece que con la solución he dado.

Hugo Alvarado Gómez®

De mentiras y verdades

Mira, mi amigo, tengo miedo tengo frío,
tengo tanto amor por dar que aun no recuerdo el dia en que esto comenzó.
Una pequeña vida, un pequeño universo sin dolor sin mentira, un universo, el mío,
de tristezas y maldades, de vilezas y verdades hasta el dia de hoy en que mi mundo se quebró.

Se deshace el aire en mis pulmones y exhalo mis penas, rimando tan tristemente,
sufriendo de rodillas, llorando y de mi único dios renegando, mi alma y mi corazón.
Buscando, anhelando, derrotado veo como todo lo bueno muere y envejece,
sin poder liberar mi vida de las cadenas, sin conseguir nada trascendente.

Puliendo las mentiras labradas por otros, abrillantando la cimitarra del fin,
afilando las puñaladas que como estocadas de matador me derrotan, flaqueo y caigo.
Cuando lo más triste socava los cimientos pantanosos, cuando yo lo permití,
tarde para perdonar, tarde para emprender, tarde para pensar, tarde para sentir,
lejos de cualquier solución que me permita arreglar este recibo que tan caro pago.

Y cuando no queda más mierda que sacar, cuando ya no hay más trama que hurdir,
cuando el corazón te da un vuelco y ya no crees en nada, y nadie cree en tí,
una mano te tienden, esta cerca, a tu alcance, acércate, no tardes,
te va la vida en ello, tu futuro, tu mente, tus tristes alardes,
pero esa mano no existe, impotente vas cayendo y poco a poco, lentamente...

... todo tu ser, se deshace.

Hugo Alvarado Gómez®

El enemigo a las puertas

El enemigo a las puertas Un escalón, dos, un traspiés, caer,
el gesto de dolor, las rodillas flexionar,
el crujir de mis huesos, la ansiedad.

No puedo detenerme, tu mano he de coger,
salto, me apoyo en la barandilla, cojo aire.
Creo que lo puedo hacer, no hay quien me pare.

Resbalo de nuevo, como una lágrima en mi mejilla,
pero allí estas tú, gritando, extendiendo el brazo.
Nadie puede negármelo, es mi derecho, estrecharé tu mano.

El silbar de las balas, las esquirlas volando, la sangre en mis ojos,
los niños llorando, las bombas caer, los aviones bramando,
el pánico a perderte en todo mi ser, tanta sangre he derramado.

La bayoneta calada, mi arma a modo de bastón,
por fin llegué, ya estoy, no temas.
Pero no queda nada, sólo medio salón.

El piano desvencijado, las fotos desparramadas,
las paredes en el suelo, como si fueran de cartón,
mis palabras, mis lágrimas, inútiles, desesperadas.

Hugo Alvarado Gómez ®

A los caidos.

De

De De los años perdidos, de las caras borradas,
desde el azul pensamiento, desde las profundas heridas,
carente de sentimiento, carente de sufrimiento,
inútiles palabras, peores momentos.

De los párpados que jamás volverán a abrirse,
de la piel que nunca volveré a acariciar,
de las rosas y cardos que tomé temblando,
de los misterios y alegrías que nunca volverán.

Preposición, interjecciones, sustantivos y otras maldades,
palabras inconexas que no espresan lo que de mi alejé,
semántica que no hace justicia a mi corazón,
de todo y nada, vana esperanza, de... de... de...

Hugo Alvarado Gómez ®

PD: lo pondría en amigos tb, pero es obvio u_U

EL ritmo yámbico o trocaico dejado de lado por un tiempo [volvamos a la prosa]

EL ritmo yámbico o trocaico dejado de lado por un tiempo [volvamos a la prosa] Camino sin entender por que, de aquí para allá, sin sentido,
manejo incognitas imposibles, álgebra rocambolesco, de desdichas y festejos,
descifro misterios sin plantear, sonrisas nunca expresadas, destinos inexcrutables,
sonrio al viento como la primera vez, sin miedo sin penas, sin ansias truncadas,
despido el fétido aliento de la muerte, vivencias agónicas, tristeza perpetua,
salto al vacío con el ánimo de morir, sino gótico, parias de la vida,
me deslizo por las chimeneas de los niños, como el viejo de barba y regalos, que gran mentira,
busco la felicidad de tu vida, lo que necesitas, lo que imploras,
el factor oscuro e incierto que se me escapa, mi salvación y la tuya,
la vida en tinieblas, retorno al abismo,
la muerte cierta, remedo de ser humano,
la sombra en tus ojos, miradas en vano,
tu alegría perdida, la mía empeñada,
el silencio eterno, a cambio de nada,
la sonrisa torcida, en señal de rechazo,
vencido, desposeido,
perdido para siempre, vanal, envilecido,
no hay nada, ni soy, ni espero,
dolor, merezco, siento,
anhelos, sentimientos,
tu sonrisa, y tu sufrimiento.

Hugo Alvarado Gómez®

Dedicado a las oscuras góticas.

Pisando margaritas

Pisando margaritas Una vuelta, dos, lazada.
Un paso, dos, ajustada.
La mano sobre mi pelo, rapado, negro.
La mano en alto, fanático, pierdo.

Mirada altiva en la calle, para pocos cuerdo.
Caminando decidido, a ella un gesto tierno.
Persiguiendo un objetivo, como todos vano,
consciente de ello, engañándome, gano.

Sustento un sueño al que me aferro, de patria incólume y regia.
Aguardo una era, el mito despertado,largo tiempo denostado.
Combato la mentira, la tuya, la nuestra, nadie me cree y sigo frustrado,
pero no me rindo, no ceso, y así de mi vida deshacer la pérdida.

Hugo Alvarado Gómez

CBR

CBR Soñé que caia colina abajo, rodaba y rodaba golpeándome con rocas, ramas, arbustos.
Descendía descontroladamente precipitándome sin saber cuando si me iba a matar.
Un impacto, otro y otro, la sangre derramada mezclada con lágrimas y sollozos.
Gritos, lamentos, paradlo ya por favor. Parad.

Al despertar bañado en sudor traté de vislumbrar colina arriba donde empecé a girar vertiginosamente hacia mi muerte.
La linea del horizonte se intuía al alba, el rocio empapaba mi rostro y todo a mi alrededor, calando, como las copas,
pero la silueta allí arriba me era familiar, me llamaba, extendía su mano.
Subía sin problema alguno, era absurdo, el sabor de mi sangre en los labios, los huesos desencajados, los jirones de ropa.
Un manillar, cristales rotos, una rueda. Llevaba tan solo un guante. No se puede atravesar el hormigón armado.

Sus manos asieron las mias allí arriba, en la luz, al alba.
Mi diosa, mi reconfortante y sálubre cobijo.
Heme aquí en la última ascensión, he aquí tu mendigo.
Y cientos de caballos me llevaron más allá de la luz, rugiendo, bramando, más allá de mi comprensión.

Hugo Alvarado Gómez

Little Queen Drama

Little Queen Drama Quieres romper los cristales para poder escapar, respirar.
Quieres saltar, reir, gritar para poder las riendas de tu vida tomar.
Quieres sonreir al viento, percibir sus aromas, acariciar la corteza de un árbol sin temer dañarlo.
Quieres vivir rodeado de las cosas buenas que viste, vieron y recogiste para poder enlazar esta vida con otras y no morir jamás.

Mueres cada mañana al mirarte al espejo apreciando una a una las arrugas del tiempo como relojes de Dalí cayendo por tu rostro.
Mueres al llorar por lo que nunce tuviste valor para hacer, decir, escribir en las paredes con tiza.
Mueres por no tener fuerza suficiente para llenar tus pulmones de aire nuevo y tu voz se torna áspera y triste como la lija.
Mueres a manos de la maza, espada o hacha del más horrendo, vil y cruento del más viejo cuento, monstruo.

Vives esperando una señal que despoje tus ojos del velo absurdo que las lágrimas han dejado.
Vives lamiendote las heridas del tiempo y la melancolía absurda de lo que nunca fue ni será.
Vives partícipe de una tribu indígena de ningún mundo en absurda consonancia con nadie sabe que.
Vives con un corazón resquebrajado por la indiferencia abstrusa, vil, abyecta de tristeza colmado, por la mentira desgajado y nadie sabe por que.

Hugo Alvarado Gómez to Sirea-kun

Breve

Breve Y cuando no miras dibujo una sonrisa, tímida y cuando lloras anhelo secar tus lágrimas con el velo de mis caricias y cuando huyes de mi, abrazo la soledad como mi única amiga.

Hugo Alvarado Gómez

Suscribo y mareo. Frente al espejo.

Suscribo y mareo. Frente al espejo. Necesito, anhelo, suspiro, siento, padezco, destilo, muero, desaparezco.
Amo, añoro, acaricio, tengo, discrepo, disiento, pierdo, perezco.
Sonrio, estimo, observo, aprecio, calculo, escribo, te creo y no miento.
Quiero, busco, atisbo, maldigo y deseo, te miro, me miro y no comprendo.

Hugo Alvarado Gómez

Cuando los ángeles deciden morir

Cuando los ángeles deciden morir Mira el cielo mi niña. Sonríe al viento.
Cayendo están los ángeles a mi paso,
caen, lloran, mueren sin descanso.
Plácidamente les observo, descender, chocar, morir en un rápido movimiento.

El fin está en tu mano, delicada, preciosa menguada por el miedo.
Agítala por la ventanilla cuando les veas pasar,
libera tu mente de las trabas del que dirán.
Pisa a fondo, rechinan las ruedas, un solo golpe, lo más fuerte que puedo.

Acero y sangre, dolor a hierro, caídos a un mundo infernal y caótico.
Perdidos en el dolor, sin alas con que sobrevolar la vida que se les presenta mortal.
Aprovecha tus dias joven Ícaro, que la herrumbre no te impida ser normal,
que el cansancio, el hambre y el amor no te hagan menos que nadie, de todos los humanos ahora el más paradójico.

De lo divino a lo ajeno, de lo deseado a la desdicha propia y cercana.
Se me antoja Luzbel descarnado, embreado y sin plumas arrancadas.
Pobres niños con catalejo que antaño vivían empeñados en respirar un aire que no llena sus pulmones, que no expelen en largas carcajadas.
Somete la ira al miedo, el dolor a la pena y obtendrás el camino. Conformismo sin alas, la vida sombría y mundana.

Hugo Alvarado Gómez

Conjunción Copulativa

Conjunción Copulativa Y sin embargo padecemos, sufrimos, dolidos con los labios sellados en falso,
las palabras que jamás se pronuncian, los sonidos que nunca escuchamos.
Las mentiras que rogamos, la tristeza que sentimos, la vida que desaprovechamos.

Y sin embargo pienso en lo que queda por llegar, más adelante, aun no se puede divisar,
los pecados que pagamos, las caricias que nos recorrieron y añoramos.
La ira en que hervimos, las sonrisas infinitas con que nos abrazamos.

Y ahora siento las puntas clavadas en mis manos, crucificado por la cobardía que me atenaza,
frustrado, resentido, pobre, vacuo.
Mentiroso y ajado.

Hugo Alvarado Gómez

PD.: Si, estoy triste.

Hoy

Hoy Hoy he sentido de nuevo desde hace mucho tiempo el irrefrenable deseo de alcanzar la cima, el culmen, clímax, vorágine o estertor final de mi vida.
Repasaba mentalmente los momentos más queridos sin orden ni concierto a la vez que lloraba.
Anhelaba llegase el momento en que desapareciesen todos esos destellos de mi anterior yo, mi mente era devorada como una manzana.
Mi ego se consumía con mi autoestima y mi autoestima con mi complacencia y a su vez ella con todos mis deseos, los que nunca llegarán pida lo que pida.

¿Alguien sabe por qué me sucede? El porque de mi fatalidad ridícula y mundana.
El porque de las cosas triviales que a todo el que vive pasan.
El desgaste del dolor de tanto usarlo, de tanto sentirlo, de tanto procurarlo y que a veces se desfasa.
El porque de los porqués, el definitivo, la causa última, trivial y mundana, triste pero humana.

Por favor, coge mi mano y camina a mi lado, repróchame no saber vivir pero cruza conmigo la calle.
Recorre el sinfín de patéticas letanías que escupiré al cielo frustrado.
Llora conmigo mis desgracias absurdas, mis pequeñás mentiras, mis ansias que nunca satisfago.
Acógeme en tu pecho, deja que pose mis manos en tu espalda mientras te abrazo y no dejes que me marche.

Hugo Alvarado Gómez ®

PD.: parece la letra de una canción pero no es la intención, rock never dies y nunca lo mancillaré

A mi niñez perdida

A mi niñez perdida Y mi felicidad envejece desapareciendo como las flores marchitas que un dia rebosaban exuberantes y hoy mueren ignoradas en las horas perdidas de nuestra vida, jardín secreto al que nadie puede volver y en el que todos crecimos.

Better Luck Next Time

Better Luck Next Time Dedicado a ti, que me lees.

Concentrado en mi respiración siento como el hálito desesperado de mi absurda existencia se desvanece entre mis labios.
Muerte en vida, vida inócua, vacía, incolora, inhodora e insípida.
Una mirada que anhela encontrar alguna respuesta más allá de la autocompasión y del patetismo,
del nihilismo por sistema pero que solo encuentra un "te quiero" y un "adios".

Frase a frase, verso a verso como dice la canción, paso de un tercio a otros sin orden ni concierto,
aglutinamiento de mil y un pensamientos, desvaríos y ensoñaciones propias de un niño.
Pero eso soy, un crio que renace con cada paliza, con cada descalabro.
Un niño que patalea y llora, que se rebela y revela como tal, joven pero despierto.

Paso a paso jodo y soy jodido, parto, quito, corto y pincho. Pero no pinto nada.
Son todo ensoñaciones mías, divagaciones, conjeturas.
Imágenes para olvidar de una vida que aparenta pero no es.
Vida que a medio camino ya es mediocre, pobre y cansada.

Hugo Alvarado Gómez

Poco ,mucho, celemines y arrobas

Poco ,mucho, celemines y arrobas Pocas veces siento el placer inmenso de tu mano en mi frente
cuando la fiebre me arrastra al delirio y al miedo.
Pocas veces siento el dolor intenso del hierro candente
cuando tu mano desnuda se despide y te pierdo.

Muchas veces digo que lo bueno está por llegar sin creerlo cierto,
si la tristeza atenaza tu cuello y las lágrimas mojan tu piel,
deslizándose por la mejilla al cuello y del cuello a tu pecho
y del escote a tu mano que las recoje con desprecio.

Las arrojas a mi cara, como si quisieses que fuesen mías,
pero no lo son mi vida, aun no lloro por tristeza,
tan solo por lo vació de mi vida, de mi ser, de mi cuerpo.
Sin ti mi simiente, regada con el dolor, florecerá marchita.

Pocas veces en el espejo veo mi rostro
y muchas el tuyo mirándome fijamente.
Muchas veces pierdo la esperanza y la paciencia
condenando de mi vida, la simiente.

Hugo Alvarado Gómez

La vida es bella...

La vida es bella... Circulo cerrado.

Unas veces fascina, otras arrasa.
Sueños y las caricias desprecia,
de tus besos reniega y huye
del mismo modo que te abraza.

Siempre anhelamos llenarla de gozo
y pocas veces se olvida
que no siempre conseguimos lo que queremos
y que es más fácil perderlo todo.

Sentimientos enfrentados cada día,
buscando una razón para levantarse de la cama,
¿alguna mentira nueva?
Tu cordura lentamente se extravía.

Aún puedo sentir la nieve en mis manos.
El frío pretérito de mi niñez cercana.
tan difusa, tan deseada.
Ahora triste y ajado.

Nosce Ipsum. Collige Virgo Rosas.

Hugo Alvarado Gómez