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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Poesía. Abandonando el templo del amorBotas de leguas infinitas, mártires de causas pordioseras, danzas incontrolada desde esta a otras fronteras, surcando una y mil trincheras, todos los muros derribas, te tragas cualquier cosa, te tragas tus propias mentiras. Tienes las textura de la seda, gusanos tejedores albergas en tu pecho, marañas de delicadas estructuras para lepidópteros palpitantes, descansas sobre hojas secas en un improvisado lecho, estallas en mil mariposas de colores maravillosos y centelleantes. Veo brotar en tus ojos las llamas, las llamas del odio puro, agregas mi esencia a tu maldito conjuro, preparas tu venganza, tienes esa mirada lasciva, muestras siempre tu lado oscuro, borra esa maldita sonrisa que guardas para la matanza. Nunca conseguiste borrarme, perseveraste obstinada, afrontaste de la única manera posible tu autoestima maltratada, huiste hacia adelante, saliste disparada, y aún tienes la poca vergüenza de hacerte la víctima, pobre desgraciada.
Hugo Alvarado Gómez ® Perdóname porque yo no puedo perdonarte.El tacto del dolor, la palpitante herida, las manos a tu alrededor esperando una mentira, delicioso es el color de la esperanza perdida.
Mantienes a tu alrededor, la aureola bendita, tienes la razón, son mis argumentos los que marchitan, puede que a lo mejor sientas algo con mi partida.
Tienen tus labios el color, de las flores cautivas, que un egoista jardinero mantiene bien escondidas, se deleita con gran dolor, el recuerdo de verte viva.
Son abrazos en compañía del dolor, soñando que te veía, soñando con gran pasíon, son las mentiras del amor, pensando que te tenía.
Pensando que me querías.
Hugo Alvarado Gómez ® OlvidoExisten palabras solitarias, vocablos de amor, sencillas declaraciones de sentimientos, para momentos de pasión, las pronuncias con miedo, como si te produjeran dolor, eliminas la emoción, aniquilas el débil hilo de la conversación.
Eres la sal de las heridas, eres guerra convencional sin causa ni solución. Siempre la misma canción.
Mil cartas enviadas a una falsa dirección, novia imaginaria llena de paz y candor, sonrisas regalo dejando volar mi imaginación, destinararia ficticia de todo mi amor.
Eres el momento y la ocasión, eres lo opuesto a mi elección. Gran error.
Poesía artificial que nada significa, vacío por dentro todo me mortifica, Por qué no contestas, por qué me castigas, Por qué eres tú lo único que algo significa, Certeza indeleble en toda una puta vida.
Eres el objeto oscuro de mi adoración, eres el alma brillante de mi inspiración. Tienes todo lo que quiero, eres mi perdición.
Y no hago nada con tu recuerdo más que castigar mi mente y mi cuerpo, y no paro de desgarrarme con tu recuerdo, me dices que me quieres pero siempre hay un impedimento, soy yo con todos mis remordimientos.
Por haberte herido, por no confiar en tus sentimientos. Ostracismo y olvido, soy páginas amarilleando en tu recuerdo.
Hugo Alvarado Gómez ® Un "no me olvides"No son espinas, no son palabras, son torrentes de vida que se escapan y manan como lacerantes dagas. No son los días, no es la onomástica, es el perpétuo murmullo de tus recuerdos, la memoria enigmática. No son mentiras, no son reproches, son acepciones incorrectas de la entelequia que son todas tus noches.
Y si un día despiertas y tu vida es aquello que fue, y te vas de mi memoria como un murmullo, cuando tu imagen se oscurece, deja de brillar, tan tenue, a veces lo siento morir en mi como un destello, como un susurro, pierde su valor, gira, rota, cae y muere.
Se proscribe a ese rincón en que la cuchilla se enroñece arruga y se pierde, agujas en pajares infinitos de interminables fibras secas y retorcidas, es el sentimiento que en tu pecho hierve, es el dolor que sientes cuando tus miradas por mis ojos ya no serán percibidas, es el amor que nos unía fragmentándose como lamentos que nadie escucha, caminando bosque adentro en la espesura.
Sabor amargo del sonido ciego y del tacto amarillento, sinestesia desencadenada por haber hundido los sentidos en el dolor y el desconcierto, palidezco, me retuerzo, lloro, grito y a nadie estremezco, ¿es el destino el amor frustrado? ¿es el destino que me merezco? acaso no es la justicia de los vivos el remedo de aquellos que yacen muertos...
Capta mi señal, acústica en el infinito de la fibra óptica, los datos, el espacio y el tiempo, desentraña el inexistente puzzle que son mis sentimientos, da tregua a este pobre pulmón ahogado en el humo de tus lazos ardientes, que no desaparecen, donde corto uno aparecen dos entre lamentos, se paciente, se coqueta, se dura, cruel, malvada pero discreta, deleitarse con el grito desesperado de quien llora sin saberlo y quien ama a pesar de sufrir, es tu gozo, es tu gloria, morir, ...morir, matando todo esto.
Hugo Alvarado Gómez ® DeambulanteCreia querer tanto que por tanto me moría, daba vida al sueño postrero y la esperanza perdida, tristes calaveras, sin alma y sin miedo al pasar me sonreían, qué pudo ser lo que fue, qué fue lo que no nació, que ya no pretendo nada, y ya no hay llanto desgarrador, tibias palabras, sentimientos pobres, es todo lo que me quedó.
Nada más certero, hendido en tu pecho, voluble y siseante surcaba el cielo, gritos de aviso que nunca se oyeron, palabras de amor cuando yacías muerto, sueños optimistas extraviados, de equilibristas, enanos y marionetas de trapo, de canciones olvidadas, vigilia y angustia en un invierto frío y largo.
No tengo palabras para describir ese estado, no existe cosa parecida en que me haya encontrado, lugar recóndito excavado en el subconsciente, tabernáculos de Dante, Mefistófeles vivos y presentes, nunca más se supo del precio pagado, por encontrar tanta desdicha como algo rutinario.
Que por el camino que lleva a trus brazos sangraba pero seguía caminando, que te recordaba viva cogidos de la mano, la daga lacerante sin piedad atravesó mi pecho de amante, ni un paso más por este destino ingrato, de mentiras que perduran, de presbiterios y beatos, De como el amor pervive a muertos, vivos y extraños. Hugo Alvarado Gómez ® Diario, que no perpétuo.Búsqueda de palabras interminable, entretejiendo la belleza que destilas, tan indescriptible, tan inexcrutable, tan distinta a todas, cálida y eterna pareces dormida.
Tomas mi mano por un momento, caminas con la mirada encendida, destrozas la duda, cierras la herida, dibujas con nubes las respuestas en el cielo.
Canto una y otra vez, desgarro el velo, apago las mentiras que rondan mi cerebro, distraigo la mente, en tu pecho me centro, en el corazón que se aferra a tan fuertes sentimientos.
Eres la esperanza, el último destello, permaneces impasible en mi recuerdo, porque todo es valdío, todo es horrendo, no eres más que páginas amarilleando, en un libro que nunca volvió a ser abierto.
Hugo Alvarado Gómez ® HadaPequeñas, divertidas, malvadas pero no traviesas, volátiles, entre algodones, dulces como princesas, sistemática, paciente, esperando héroes y grandes gestas, hazañas, rescates, justas y dragones degollados con gran destreza.
Cuántos días han de pasar, cuáles las virtudes han de ser, cuán inviolable es la inexcrutable naturaleza que no estamos dispuestos a desvelar, pobres razones, paganas creencias, tristes arrebatos en un vergel, nunca encontramos respuestas donde nunca deben estar.
Casualidad que no existe, futuro que no procede, palabras que no llegan en atroces noches solitarias, puedes perder la cabeza por ese ser que ni un beso te concede, por esa persona, que te atormenta en la oscuridad de tu vigilia diaria.
Delicada, ingenua, maravillosa y enamorada, visionaria, graciosa, preciosa dulce y apasionada, tienes flores entre los dedos y la sonrisa siempre aniñada, de buena chica, de voz dulce, dulce y acaramelada.
Hugo Alvarado Gómez ® DescuidadaVerdades universales, axiomas benévolos, padres de una ciencia abstracta, absurda y decadente, danzantes, trovadores, bardos y cantautores modernos, artistas de retrete y misterios eternos.
Pamplinas, osar por ignorancia y otros despojos, nos contentamos con psicología barata y apenas un rastro, un rescoldo, de sabidurías perdidas, de mentiras y realidades aparentes a nuestros ojos, ceguera voluntaria para no amarnos los unos a los otros.
Lloras porque no sabes reir, acostumbrada a la mentira como medio de vida, a la mediocridad del día a día, triste, desconocida, de tu propia naturaleza reniegas y me apartas de tu senda, retorcida, regaliz en tus labios, sin una sola prenda huyes sin suerte merecida.
Miles de historias falsas, lágrimas de sangre noche tras noche triste y afligida, inundan mi alma de flores jamás recogidas, pútridas y envejecidas, en un jardín que no florece y tu mano descuida, lejos del hogar, lejos de tus brazos, eternamente vaga perdida.
Hugo Alvarado Gómez ® Marte en la casa de VirgoDentro del caos que representa la servil esencia del amante, enlazado con los leves y vacíos argumentos que nos damos, siempre adelante, siempre atento, siempre anhelante, siempre despierto.
Yaciendo en el eterno lecho del placer que esperamos, sincero y natural es el llanto del amor no nato, palabras de consuelo para quién a nadie ha amado.
Quieres sentir y no puedes, te mientes esta noche y la siguiente, deseas todos y cada uno de esos regalos, que paciente esperas, escribes versos inconexos, palabras de asceta, certeras y sentimientos esclavos.
Pierdes el tiempo o regentas tus sentimientos, padeces lo extraño y olvidas al amigo cercano, crees tener el destino en tus manos, desconoces lo vil de este engaño, tienes la cabeza llena de estrellas que no se encuentran con ningún astrolabio.
Hugo Alvarado Gómez ®
VolverPara el que tenía dudas, para el que ya sabía lo que pasaba, para quién te apoya y lo dice y quien no te apoya y lo caya por prudencia, para los niños buenos y para las nenas, para todos y cada uno de mis amigos, lindas y otros experimentos, por todos esos momentos.
Para uno, dos, tres, todos y puede que nadie, para todo el que me quiere y lo sabe, que nadie es perfecto, que el egoismo está ahí, como un rasgo extinto, como el salvajismo incipiente de toda evolución, como crisis a la japosesa, oportunidad, motivo y absolución.
Tienes tantas oportunidades como sinceridad, tantas vidas como almas para gastar, únicas, joviales, tiernas pero definitivas, una única oportunidad, de cantar, a la fortuna esquiva con fuerza hasta reventar.
Decídete, salta, ríe, corre, vuela y pasa, mira por donde viene, aviesa, desmelenada, capear temporales, arrasar tristezas, por tí, por todos y por ella, tienes en tu mano la oportunidad de escribir con sangre que la vida es bella.
Hugo Alvarado Gómez ® SuaveObjeto delicado de pasiones inanimadas, nervios sustantivos congelados en frío corsé, telaraña de besos que apenas sirven para vivir, fracciones de tiempo suspendidas, muertas, dañadas.
Deleznable el momento, ideal para las hadas, faéricos, trasgos, plebe de toda calaña, como antiguos crímenes, como héroes en batalla, valientes, fugaces, ilustres como dulces palabras.
Hazañas, princesas, vuelves, pululas, no caminas ni andas, deslizas tus falanges entre mis dedos como armas ensangrentadas, pareces respirar pero gimes, pareces hablar pero no exhalas palabras, tienes las cuencas vacías, y falsos ojos envueltos en llamas.
Diosa sangrienta de mis sueños, la pasión con tus mentiras callas, borras de mi mente los buenos momentos, me olvidas, me insultas y tu recuerdo se apaga.
Hugo Alvarado Gómez ® Sueños fugacesPasan los días, pasan los años, pasan conocidos, amigos y extraños, momentos detenidos, momentos en el limbo del tiempo, transcurren desapercibidos por los ojos pendientes de un mundo imperfecto.
Se pierden las ideas, Demiurgo irascible, Minerva discreta, Jesucristo, agnósticos, apátridas y miembros de la apostasía, disfrutan todos del frágil equilibrio, del ténue movimiento, del recuerdo perdido de vivos y muertos diluidos en su propia fantasía.
Mentiras dogmáticas, fe inconsciente, falsedades cognitivas, sabiduría insuficiente para desentrañar tantas vidas perdidas, tantas almas repletas de conocimientos pequeños, preciosos, repletas de vívidos momentos y de maldad consentida.
No dejes amarillear las páginas, bitácora de nuestra vida, mantén viva la llama, derrama si es preciso gasolina, que arda como estrella breve, que sea efímera pero también entelequia y paradigma, déjala que arda, que navegue, nunca proscrita, eterna y siempre viva.
Pasan días, personas y llantos, llegan alegrías, finos deleites y otros encantos, nunca fui malo recordando, todos y cada uno de tus felices e inexistentes retratos.
Hugo Alvarado Gómez ® ¿Qué quieres?Este amor que me mata, este amor que me hiela, que me agarra y luego me suelta, que me deja verte y después te lleva, que nunca descansa y tiene vida eterna.
Quiero ver la luz al final, quiero que por mí mueras, quiero quererte y quiero querer que me quieras.
Este dolor que siento en mis piernas, de tanto correr tras tus sueños, que a mis pies se aferra, este dolor que al fondo del mar siempre me condena.
Quiero tener la llave de tus promesas, quiero la vigilia cuando tu te desvelas, quiero poder tocarte y llegar al cielo que tenerte conlleva.
Este amor que día a día crece y nunca frena, que desgarra las hojas de mi diario, que destroza todos y cada uno de mis poemas, este amor que brilla cuando todo es una mierda.
Quiero quererte y quiero querer que me quieras.
Hugo Alvarado Gómez ®
PerdidaPérfida mirada de la desidia encarnada, desdichados días perdidos, siempre la misma canción entonada, labios secos, esencia malgastada, renaces y caes pobre enamorada.
En tu mano el engendro, el poder y el remedio, todos los pasos que conducen al averno, Hades maldito, extírpa los miembros gangrenados, cirugía sin ningún respeto.
Pero resurges, no decaes, la vida sigue y el río fluye, inercia vital, matemática histórica, dolor empático que no una vida sorda, caminas, saltas, gritas, destruyes, los restos de la autocompasión, renaces nueva, dulce y ensangrentada.
La vida por las riendas, la certeza de quién te ama, solventas cada problema, tu ira desencadenada, has vuelto, regocíjate, eres la verdad encarnada, todos los días daré gracias, por acogerme con amistad en tu humilde morada.
Hugo Alvarado Gómez ®
Canción, que no reproche...Desgastadas palabras desgarran el velo de la irreal tristeza que me envuelve, dagas mortales como látigos de siete colas lacerantes, dementes, brillantes, todo queda bajo el manto de la oscuridad, pérfidas miradas, vuelve, exultante, sientes poco y ves nada, das la vida con tus labios de amanita encarnada.
La belleza en tus ojos, cuencas vacías, antes de deseo pobladas, damiselas en apuros, brillantes armaduras al alba, dragones flamígeros como el sexo de las hadas, tienes el valor de tratarme a patadas.
Victoria pírrica, eso me esperaba, llena de dolor y derrota, llena de tu alma rebosante como una copa, de sangre descrita en una estrofa, aún me quedan canciones inaudibles, susurros que nunca olvidarás, lírica amarga como una fiesta macabra, loca, caótica y palabras robadas.
Futuro que no llega, oportunidades infinitas dadas, caminos entrecruzados en el lindero de tus piernas, canciones, recuerdos y otras joyas poco estiladas, das lo que recibes, besos entre sonrisas nacadaras.
Pisando baldosas amarillas, entre amargas miradas, voy abriendo heridas, etiquetando todas tus fabulosas mentiras, deseo tenerte, adorarte, del deseo vivo y de no tenerte lúcido y sincero muero, porque no siento, porque te miro y no te veo, porque desapareces como niebla y viento, cosas mutilantes y discretas siento, alfileres danzantes en venas abiertas, espirales de dolor, frenesí y horas funestas y cosas, cosas intensas, pequeñas verdades, dolorosas, olvidadas, visitar las pupilas que a fuego grabaron la silueta que dejaste, movimiento turgente, sibilina, meretriz imperfecta, adoro todas y cada una de las palabras que nunca me dedicaste.
Hugo Alvarado Gómez ® Incontinencia verbal y otras vilezasGrito hasta quedar exhausto, deshago mis nudillos contra fantasmas que no veo, lloro todo lo que no pude de niño, atesoro estos momentos.
Pelear por un sueño, no hay dolor, no hay fatiga, pero el tiempo me aleja de ti, de la tierra prometida.
Promesas implícitas, mentiras expresas, palabras abyectas, dolorosas como ríos de color púrpura, dudas, concretas y otras heridas.
Dónde quedaron las flores, junto al mar sinestésico, dónde tanta fragancia de tus senos, junto a los restos de abandonados pecios.
Dame certezas, dame tus manos, entrega la esencia y todos tus secretos, mares de vidas perdidas, mundo de sueños, frases que duelen, y tus ojos en el cielo.
Pérfida ganancia, hipotético salón, ruletas que no cesan, eres un perdedor, doblas la rodilla ante ella, te rindes a la pasión.
Y finalmente abrazo la vigilia como única certeza, segundos, minutos, cientos, preso, siervo, muero, tiempo en que no te sueño, no te velo y no te quiero, los días que te tuve y en mi mente sigo teniendo.
Como cuchillas, como lazos estrangulantes, manan gotas de sangre como carmesíes diamantes, sombras chinescas de los buenos momentos, puchinela parlante que ofende y lacera mi piel, entregada a tu recuerdo, golpea indolente, destruye la calma y el refugio, hasta la sangre me hiela vena a vena, nunca dejaré que el olvido me venza.
Sigo soñando con tu carita de pena, aún respiro los aromas de lo que nos queda, desciendo a los mismos infiernos, suspiro porque algún día vuelvas, vendo mi alma por el roce de tu piel aunque no me creas, Tristeza.
Hugo Alvarado Gómez ®
Sombras cotidianasPuedo ver tus ojos a través de los tiempos, alcanzo con mi mano tus enredados cabellos, crece en mi pecho el amor eterno, nace por siempre a ti ajeno.
Camino entre sombras, nunca el sol veo, danzantes de la espiral, mezquinos remedos, de vidas a medias, de viles y extraños cuerpos, camino por siempre en el mundo de los sueños.
Corrientes circundantes recorren tus senos, bailando desnuda a merced de los vientos, te muestras esbelta, incólume, determinada y lasciva, tienes mi vida en tus manos, como quién reparte cartas en una partida.
Cristales oscuros, ópticas obtusas y prismas truncados, espadas que no son péndulos y en tus carnes penetran, tiempo que se acaba y prístinas mentiras que ya no brillan, sonrisas ahogadas en llanto, verdades que abrasan a quién las mira.
Bailes antihorarios y otras máquinas pervertidas, sorpresas deseables que no llegan y otras batallas perdidas, detalles amarilleando y que pronto me olvidas, páginas en blanco nunca de letras teñidas.
Desearía tenerte mi diosa oscura y tranquila, referencia única, mi faro de Alejandría, arde conmigo, arde con las naves hundidas, visita el fondo del abismo conmigo, baja a los infiernos, dame tu mano al vernos, dame tus labios sin hablar, deja los vectores para quién los perciba, observa conmigo las naves a la deriva, observa conmigo como transcurre el tiempo juntos lo que nos queda de vida.
Como las canciones de despedida, como epitafio que nunca se escriba, dramáticas escenas cotidianas, sospechas de futuros mejores, sombras de otra vida.
Hugo Alvarado Gómez ®
Breve de nuevoSonrisas falsas de plexiglás, cuerpos esbeltos hechos de PVC, miomeros y mentes artificiales, toda una vida en un precioso corsé.
Hugo Alvarado Gómez ® Sin finales felicesSoluciones imposibles, problemas inexistentes, partidas ya terminadas, descartes sin filosofía, parábolas, nunca de arcos originales, fluorescentes inservibles, crepitar de palabras inconexas, danzantes de la espiral, llamas en la oscuridad y estrellas fugaces.
Mentes insaciables, venenos que no matan, certezas que no llegan, verdades que te atrapan, deslices que nunca cometes, errores que te desgarran, sonrisas que nunca regalas y otras lindezas que nadie reclama.
Vestido para la guerra, demuestras tu destreza, acordes sin compás, letras desgarradas, olvidadas melodías, cosas que nadie espera, trampas, tretas, mentiras como jamas conocías, lances de caballero que nunca llegan, lentas, desesperantes, ventajas que anhelas.
Pierdes la credibilidad, si es que algo te queda, demuestras tener un triste y viejo corazón de madera, lo sujetas con la mano, llorando, sin ninguna entereza, se muere, no palpita, ya no hay cura, cierra los ojos, lo hecho, hecho está y no hay nadie quien te defienda, pobre niña mentirosa, perdida entre la espesura.
Princesas de cuento como damas de baja catadura, caballeros sin coraza y con la espada demasiada ligereza, dragones sin fuego, sin maldad y sin pena, finales felices para toda una alegoría de tristeza.
Hugo Alvarado Gómez ® Aire para quien lo quieraPequeñas imágenes pasando inapreciables a la velocidad de la luz, vestigios de una vida denostada e improductiva, desdichada, perdida, momentos efímeros como el mismo tiempo, desnudo, crudo y servido, benditos segundos de amor y odio, benditas palabras y bendita tú.
Cánticos a los que nos aferramos como verdades universales, axiomas infinitos en voces socarronas, mentirosos y putas lascivas, amistades falsas como el papel escrito por manos muertas, delirios póstumos, horrendas verdades, perdidas todas tus apuestas.
Sientes alocada y adormecida como el mundo se desespera, como tu universo sangra, se altera, sientes la locura que todos tus actos maneja, como tu vida termina, como acaba tu carrera.
Mirada afilada, sonrisa austera, duelen las verdades, arañan las certezas, muerdes el labio como una muerte certera, tu cuchilla en la mano, esa mano, caliente y eterna.
Rasgas el velo de la realidad con tus mentiras, adormeces el sentido común con tus palabras, matas la poca razón que me queda, olvídame ya, maldita verdad traicionera.
Me ahogas, no hay aire, ni tiempo, ni aunque lo hubiera, apenas exhalar las últimas palabras sinceras, susurros y lamentos que puede alguien oyera, mi última voluntad, tenerte conmigo la poca vida que me queda.
Hugo Alvarado Gómez ® Versos del cretácicoEsa dulce sensación, la miel en los labios, paladares exquisitos, delicias encarnadas, discernir eterno de estático, caótico de errático, acérrimo seguidor del vino, ambrosía, éxitos y procacidad en porcentajes exactos.
Inertes pasos, delirios, tristes, dramáticos, eliminado todo rastro de infelicidad, al día todos los atrasos, vidas que no son de recibo, decirle al diablo, por favor, abone el importe exacto.
Eludes el destino, creas un futuro para conocidos y extraños, partidas interminables, tablas imposibles, parias en su último asalto, tienes la imagen del porvenir en tus manos, gira la ruleta, apuestas por un número, el azar no tiene nada de práctico.
Y al final todos caminamos al mismo paso, decidido, a veces yámbico, a veces trocaico, ejes que no dividen contenido, transversales hemistiquios de lo divino y tántrico, cesura y pausas versales, estróficas, de verbo escaso y ritmo, como no, optimista y exacto.
Hugo Alvarado Gómez ® OZNunca sabes que decir, siempre en dilemas ficticios y extraños tienes las manos manchadas de sangre, derramada por tus labios, desangrada, sin una sola palabra más que arrancar, sin nada más que años, pasando, acabando con la memoria guardiana, la llave de todos los desdichados. Pocas mentiras, pocos planes fueron frustrados, nunca salvaste el mundo, nunca estuvo en tus manos, en los límites del mundo, en los campos nunca sembrados, en los momentos nunca soñados, avatares, mezquinos, pusilánimes y diablos toman las colinas, cuernos atronando, se acercan, te sienten, llévalos ante altares, efigies y retablos. Eres la guía, eres la senda, el medio, el fin y el termino medio entre tanto bucle infinito, espirales interminables de insultos, penas y agravios, monedas, clichés y otros relicarios, partes de un todo que nadie cree y todos creamos, destinos que no llevan a ninguna parte, reliquias del pasado, buscas salidas en el último asalto, desearías todo un bestiario, sentarte, disfrutar de un paisaje eviscerado. Sonrisas, palmadas, ni un solo llanto, despiertas, respiras la mañana y la mañana admira tu canto, abres las puertas, cierras el libro del pasado, páginas viejas, amarillentas, empieza el tiempo de tu nueva vida, empieza tu nuevo dorado camino empedrado.
Hugo Alvarado Gómez ®
Nudos y sombrasCrecen los misterios en tus labios, brillantes, infinitos, tristes, miles de posibilidades, tantas como seres humanos. Vives oculta, vestida con harapos, siniestra, olvidada, dormida, te escondes en las esquinas, esperanzas que todos albergamos. Plácida pero vencida, fuerte y abatida, tu eterna sonrisa, siempre con la mirada perdida. Extrañas lo que no tienes, añoras lo que olvidas , pasiones crecientes, siempre la más querida. Corre, huye, teme, llora, sufre, muere, ama, sonríe, promete, haz lo que no quisiste conmigo, pero, por diós, olvídame y vete. Que me duelen los ojos, ya nada mi pecho siente, no queda sangre en la herida, ni nadie que remiende lo que por ti se muere. Y por qué nadie lo ve, por qué nadie lo siente, por qué nadie por tí más padece, por qué a cada minuto que pasa esta vida más se tuerce.
Hugo Alvarado Gómez ®
Recopilando lo borrado por accidente. A partir de ahora, como debió ser desde hace 3 años: sólo Lírica. GraciasCuchilla
Es el suicida un reo, es el verdugo un muerto, son palabras perdidas en el silencio del momento, pausas, estróficas, versales, ahogadas como mis pobres lamentos.
Sonrisas improvisadas, paseos que nunca terminan, noches y sombras perfectas, estatuas que parece te miran, música para mis oídos, siempre de la mano de la niña suicida.
Heridas profundas, facciones marcadas, vestigios genéticos, belleza escondida, ojos falsos que pierden sus retinas, cuencas que dicen más que cuentos y fábulas escritas, movimiento sinuoso, prendas y cadenas caídas, siempre feliz, siempre con la mirada perdida.
Oportunidades, suerte y otras mentiras, cicatrices invisibles, siniestra, consentida, absurdos momentos de felicidad imposible de ser contenida, besos románticos, nocturnidad y alevosía, sentimientos aleatorios convergentes, casualidades controvertidas, no tienes escapatoria, no hay salida, siempre caminaré de la mano de la niña suicida.
Hugo Alvarado Gómez ®
Verdades discretas
Y esa mirada, entornando los ojos, sugerente, me atormenta, pensamientos lascivos, sonrisas deprimentes y una palabra sincera, diferente de todas, palpitando en la brecha, deseos cautivos, siempre a tu recuerdo se encuentran.
Y esa mirada, tranquila, risueña, deshace todo mal, me consuela, un abrazo a tiempo, destinos que se cruzan, abiertas las puertas, reviven, renacen, nunca desaparecen, despiertas, una y otra vez mis esperanzas ya muertas.
Y esa mirada, perdida, somnolienta, duele, por favor despierta, no más lágrimas, no más mentiras, dame la mano, camina, sonríe, vuela, te necesito a mi lado, las palabras, las sorpresas, siempre finas, siempre perfectas.
agotan sus recursos, son ajenas y obtusas, las verdades discretas, entrelazando ambas vidas, extirpando con certeza, las mentiras de tus labios que mis oídos deleitan.
Matando lo poco mío que hay en tí, mentirosa y pordiosera, destrozando mi vida, morir es poco cuando a tu lado nada se espera, la prosa delicada, la mentira sincera, condenado, agonía de una vida entera, la sombra que cobija la falsedad yuxtapuesta en justificados momentos, paradigma donde los haya, del amor romántico por la vía del sufrimiento.
Hugo Alvarado Gómez ®
Rima fácil
Paraguas que no salvan de la lluvia mórbida de hechos y rarezas, cristales opacos, transparentes para obtusos ojos cereza, espejos inversos y mentiras sin delicadeza, ficciones divertidas, deformes rostros, ajenos a acciones decididas, discordantes en un mundo absurdo y cambiante, sin medida y sin freno, tienes el poder de hacerme sentir, palidecer, caer y morir, languidecer y sufrir, sólo tú sabes como hacerme revivir.
Tus pasos, tus mentiras, tus besos, me miras, lasciva, recitas mis versos, rimas fáciles, uno y otro verbo, sin poesía, sin belleza, sin la más mínima y necesaria belleza.
Únicamente tu ambición por hacerme crepitar, resurgir, agonizar y morir, cada vez que apareces, cada vez que pareces decidir, que mi vida ha terminado, que los sentimientos han de fallecer, ajados, corroídos, mentir, saber y herir, caer, caer, perderte y no poder decirte al oido, que nadie como tú he conocido, que nadie me ha hecho vibrar con tu sexo sentido, que nadie tiene derecho a borrarte de mi memoria, que un hueco siempre es para tí exclusivo, en lo más profundo de mi ser, a la vez torturado y poseído, al mismo tiempo amante y esclavo del amor por ti que siempre me ha destruído. Hugo Alvarado Gómez ®
Ciego
Estas cerca, te siento, espero que tu rostro no me deslumbre, el precioso perfume, las sonrisas malévolas, nada gris, nada amarillo macilento, desgarradas y tristes, pálidos rostros y muchos lamentos, sintiéndolo mucho me retiro, entre tanta podredumbre, a mis aposentos.
Una flor entre el reino fungi, coles de bruselas, hígado y legumbres, delicioso manjar, de tus labios, es típico, pero ay de quién se acostumbre, a estar entre tus brazos, a respirar al ritmo de tus jadeos, fuego, sucumbes, desdichados aquellos, condenados, su memoria destruyes.
Delicados momentos, los echo de menos, entre inútiles lamentos, no vuelven, no los veo, desaparecen, los olvidas, no los encuentro, perdidas las emociones, malditos los sentimientos, inútil, desaparecido, olvidado, perdido, muero. Hugo Alvarado Gómez ®
Sin pausa y sin acierto
Pasos apresurados, maleza y pies descarnados, densos bosques, dime, dime ¿Dónde te escondes? sonrisas a medio camino, palabras a media voz, afronta tu destino.
Que me importa si lloras, si te lamentas, olvidas, desertas, que me importa si padeces, si reniegas, desprecias o te pierdes, reserva tus fuerzas para el camino y olvida lo que sientes.
Trata de unir las palabras, adecuadas, aliteradas, perfectas, desentraña tus sentimientos, convénceme, baila, quiero tus sinuosos movimientos, demuestra de lo que eres capaz, fluye, destruye lo que siento.
Saber que puedes, saber lo que quieres, de ti, de mi, del mundo que en tus manos sustentas, abrir de una vez todas las puertas sin pensar miedo a quién hieres, por ti, por mi, desgasta tus suelas, recorre una por una todas las sendas, buscador de caminos, palabras sueltas, encerrada en tus sueños puedes llorar todo lo que quieras.
Apoteósicos momentos,imágenes vívidas de una era pasada, muerta, extinta, apenas un puñado de anhelos, me pregunto por qué ya nadie lo recuerda, no era tan distinta, convertida en mortaja para vestir a vivos y muertos, trasfondo de pocos, de rojo carmesí en los entierros, plañideras felices, es como bailar a contratiempo.
Cuéntame de una vez, exprésate sin miedo, que las palabras más sentidas no se las lleva el viento, pesan en la memoria de los que escuchan, como losas sobre tus doloridos y dolorosos pensamientos, que ya nadie alcanza el sueño REM, que sus ojos se detienen como el tiempo, que pocas palabras suenan ciertas y nada resuena en los cielos, que los dioses sonríen, se mofan de tu vida y tus aciertos, sólo esperan el momento de arrastrarte, recrearse en tus peores momentos, desterrate al limbo, al mundo de los no-muertos, donde no hay corazones que romper, donde a nadie destrozarás sus pequeños y patéticos, por tí, sentimientos. Hugo Alvarado Gómez ® Bienvenida, mal halladaEl tono oscuro que nos hace reconocer la desidia del género opuesto, gestos tímidos o pretendidamente reprimidos, que se intuyen, que se sugieren, deben ser los objetivos, de tu rechazo, de las excusas que rodean todo lo que tocas, invocas tópicos, populares circunloquios, evades la cuestión, huyes, es la derrota.
No puedo apartar la mirada, es imposible, quiero pero mis ojos en tu cuerpo se clavan, bajan, resbalan por todo tu ser, eres todo lo que un hombre puede querer, perder es lo único que me queda de tí, las claves me rehuyen, escapan, saltan, mueren sin poder anotarlas, perdí, lo sé, sumido en la más oscura nada.
Así pasa el tiempo, con los ojos cerrados, imaginando tu rostro en la ventana, sentada, con una mano disimuladamente a tus labios aproximada, caperucita encarnada, de mil historias parábola, conclusión bien hallada, bienvenida, pero maldita la hora en que enamorado entre mis brazos te abrazaba.
Hugo Alvarado Gómez ® Reproches y otras miseriasDame una razón para no abandonar el recuerdo, tan insano, tan demente, esos momentos tan vívidos, tan recurrentes, un motivo, alguna cosa, para decidir eliminarte de mi mente, dame una razón para permanecer sereno, cuerdo y no de cuerpo presente.
Tan importante, tan querido, tantas cosas que nunca has creido, anhelas un príncipe valiente, azul, mítico como nunca haya existido, aislada en tu torreón, por almenas y estandartes protegido, ostracismo, de mi, del mundo, que tu misma has escogido.
Tantas opciones, tanto error cometido, frases insensibles, frases sin sentido, dudas injustificadas, mentiras que nunca olvido, palabras vacías y otras que jamás he oído, siempre puedes escoger, aunque ya hayas escogido, la senda del dolor o la senda del olvido, que nadie tiene las respuestas, el porque, que nadie como yo jamás te ha querido.
Hugo Alvarado Gómez ®
Estoicismo de rima sosaSerá tu voz, el verbo, palabra desencadenada, será tu piel, suave, preciosa, sonrosada, será la forma de mirarme con una ceja enarcada, será tu mano sobre mi cuerpo, tan tierna, tan delicada.
Será la verdad, horrible, dolorosa, será la mentira, inútil, mezquina, piadosa, será la derrota pírrica pero olvidada, siempre deshonrosa, será tu alma que grita desesperada, finalmente quejumbrosa.
Será el momento de olvidar, collige virgo rosas, será la lentitud de mi perspectiva cuanto en tu rostro se posa, será como dices el dolor hecho prosa, será, lo que tenga que ser y ninguna otra cosa.
Hugo Alvarado Gómez ® Claves y misericordiasBuscas pistas, evidencias, pruebas palpables, tienes los instrumentos, los medios y ninguna clave, pierdes el tiempo en inútiles teorías, experimentos, hipótesis, manejas pautas, móviles, diagramas, imágenes de síntesis, abordas los casos como un erudito, metódico, concienzudo, puedes conseguirlo, está en tu mano, el culpable es tuyo.
¿Quién será? Se cree más listo que tú, seguro, osa enfrentarse a la maquinaria inquisitiva investigadora, cuerpos ensangrentados, macabras escenas, es tan grotesco, tan duro, tan difícil de entender, tanto tiempo perdido, tanta bliblia, tanta toga, carnes pútridas escondidas entre muros de yeso, ladrillo, tierra, cantidades ingentes de llanto, miseria, desolación y tristeza.
Te parece vislibrar levemente por fin la solución, esquemas llenos de llaves, interminables mamotretos, mil mentes pensantes, ¿Cuánto tiempo se necesita? Averiguar la verdar, averiguar lo que son, dar con un final, el que sea, no más mentiras, no más hipótesis vacilantes, que no queda tiempo para derribar puertas, que no quiero escuchar la misma canción, es el momento de las verdades hirientes, el momento del dolor, el justo instante de las respuestas concretas, de llegar a una conclusión, de cortar el paso al miedo y acabar con este sinsabor, que nadie vive eternamente, pero tampoco muere sin razón.
Hugo Alvarado Gómez ® Rosa de los vientosQue es bello tu corazón, como la rosa de los vientos, pero apunta a todas partes, como tú, como tus sentimientos, que no es puro lo forjado con distintos hierros, como tus palabras, mentiras, mentiras que todos sabemos, como tu vida, como cada uno de tus movimientos.
Ahora te acercas, ahora te alejas, como mareas de bandera roja, como acróbatas de fiestas secretas, danzantes y doncellas, hermosas, coquetas, te sonrojas, me besas, sonríes pero me dejas, inspiración tal vez, muerte de las musas, porque nadie se queja, porque a todos usas, masticas y excretas.
Esas son tus armas, maldita, proscrita pero como princesa te presentas, lloras, prometes, fascinas, como un gato y su ovillo de lana conmigo juegas, un abrazo, un domingo se tercia, un beso, en la despedida se queda, y todavía me preguntas, como si tuviera todas las respuestas.
Un porque, una duda, el factor común que nunca despejas, reproches, miraditas, páginas digitales que nunca amarillean, muestras de tu arrogancia, escribes, olvidas, recuerdas, loca, perdida y sedienta, de mis llantos, de mi vida, de mi sangre derramada por tí, caliente, ríos de color púrpura, sombría y espesa.
Y por fin cierro mis ojos, inyectados de sangre, vidriosos, irritados por arenas invisibles, las arenas de un mar de sueños, sueños olvidados, imposibles, pero no perfectos, errado en el fin, destruído por los medios, intento alcanzarte, casi con la punta de los dedos llego, aférrate a mi mano, por favor, rosa de los vientos, deja que duerma contigo, que vuele entre vigilias inversas, entre partidas perdidas en las que a mi mismo miento, por favor, saldrá bien, esta vez sí, lo siento, tengo miedo y tu también, pero querer quiero, poder puedo y por una vez por ti si hace falta al infierno voy y vuelvo, con la cabeza de mefistófeles en una pica, del averno arrancadas todas las espinas que se enquistaban en tu maldito corazón, que te impedían verme, amarme y purgan tu desdichada alma del horror de la mentira hasta el último estertor, dame tu mano y ven, abandona esa fila, no esperes una entrada para el teatro real, escoge un papel a interpretar en el escenario de la vida.
Hugo Alvarado Gómez ® Tus besos de sacarina¿Sabes cuando sientes ese hormigueo, ese no se qué, ese calor intenso? esas sensaciones tan fuertes como la ira, el miedo, el dolor y otros palpables como una espada entre las costillas, así me siento, a tus pies, estúpido mientras me humillas.
A veces creo que los momentos dulces volverán edulcorados por el olvido y la pena, agridulces por la duda, la mentira y las heridas, volverán de tu mano, paseando mientras me miras.
Canciones que no dejan de resonar en mis oídos, tus palabras, nuestros gestos, abrazos, caricias, la vida inyectada por vena, toxinas de tus besos, felicidad intangible de esperanzas troquelada, con perfil crítico, punto por punto, fraguando en la cocina del infierno, precocinando cada uno de tus versos.
Pero ya nadie me mira como tu lo haces, ya nadie en mi confía, quien lo hacía ahora reniega, quien era mi amigo porfía, de la mano del miedo, caminando entre sendas se perdía, el perdón que nunca llega, las palabras que no sentía, los recuerdos imborrables de esta y otras vidas, porques que no dicen nada, ya lo he dicho, son razones valdías.
Busco entre tus senos, una llave, una llamada perdida, cobertura mínima, politonos desde la otra vida, números secretos, privados, personas como de mentira, comunicando, nunca disponible, se te escapa el corazón que apenas todavía palpita.
Baterías desechables, cargadas tan solo una vez al día, cuando se cruzan nuestras miradas, sonriendo, tu siempre lo decías, tienes la mente sucia, no vale la pena perder la sonrisa, por problemas que no nos importan, tras vidrieras rotas, estáticas, sin prisa.
Es triste admitirlo, apenas ocurre en la vida, uno, dos, tres, pocos días cuentan, no me olvides, o eso decían, la llave en tu mano, abre o sueña, momentos de sacarina, cuarzo, feldespato y mica, una historia que a nadie importa, a nadia, ni siquiera a ti misma.
Hugo Alvarado Gómez ® Mentirosa laceradaPequeños detalles que nunca te mostré, esos momentos que nunca te dí, una vida para lamentarme, lágrimas que guardo para tí.
Páginas de un libro en blanco, marcapáginas negro carmesí, pluma larga y fina, palabras que nunca escribí.
Días fríos y extraños, baños de rosa y jazmín, retales de nuestro pasado, pequeñas manchas de tu carmín.
Legajos de poesías rotas, frágiles, las hojeo, desgarradas por un dolor, por mil, sereno escribo, borro, leo, una y otra vez los mismos sentimientos que nunca tengo.
Perdona los errores, es mejor no saberlo, perdona las noches en vela, las miradas de desprecio, olvida las palabras de orgullo, los pecados de este pobre soberbio, a veces el destino nos depara un oscuro y mal remedio, de heridas que no cierran, de tiempos mejores los ecos, porque, amigo, a veces hay trenes que mejor no cogerlos.
Hugo Alvarado Gómez ®
Ceniza y llantosEl sentimiento nuevo de la esperanza, resucitando entre postreros pendones, caído entre flagrantes delitos y alborozados estandartes, entre cajas de pino y crespones dorados, caballeros denostados, por el tiempo, por los que creen que la historia les pertenece por haber ganado, lastimeras respuestas de sus hijos, cuencas vacías y nadie para reprocharlo, que no son los buenos malditos ni demoníacos los malos, que no dueños del legado los que nunca fueron sus amos.
De tristeza vital embargados, herederos de nada ni de las cenizas ardientes de un imperio dorado, bastiones perdidos por unos pocos derrotados, toda una vida de vergüenza y agravios, emergente la nueva era, hijos de una raza orgullosa y por todos olvidados, perdidos entre los hombres, como ratas, desdichados, reuníos ahora hermanos, alzad picas, espadas y puños ensangrentados, ha llegado la hora de los hombres, la hora de los desheredados.
Hugo Alvarado Gómez ® Otra pausa dramáticaTienes un credo diferente, eres distinta, no eres como el resto de la gente, tu raza es extinta, pasas el tiempo soñando, perdida, nadie lo ve pero tu ya lo has imaginado, abriendo una y otra vez la misma herida, secretos desentrañando, dedicas tus mejores momentos, esa falacia compartida, a los pobres sin suerte, pausas dramáticas y otros tormentos, sin red irremisible caída, abrazas deseos imposibles, caricias en tu espalda dormida, secretas, felinas, tristes por naturaleza, inútiles como la última colilla, destruidos para renacer, pero aquí no hay Fénix, sólo plumas quemadas, con las que no hay quien escriba.
Pedazos de una estirpe que yace dormida, bajo mil kilos de tierra, a dos metros del aire que respiras, yacen eternos los que nunca caminan, pesadillas que nunca se olvidan, días de angustia y sobrecogimiento, de dudas y preguntas interminables, de pena, tristeza y color amarillo macilento, pero se acaba la espera, la agonía se termina, estás ahí sentada, a la vuelta de la esquina, con tu sonrisa velada, con tus zapatillas de bailarina, grácil, esbelta, alma helada, lasciva y perfecta, pero no eres tú, no puede ser, otra vez la misma mentira, sigues del lado de la muerte, oculta entre su progenie, vástagos malditos que roban mi tesoro, mi única salida, desdichado, derrotado, postrero y tardío, sentimientos que no llegan, mejor haberlos olvidado. porque dejarlos crecer es como nacer muerto, vivir una mentira y morir matando.
Hugo Alvarado Gómez ®
SuerteCasi puedo alcanzarte, estas ahí, delante, postrada pero desafiante, siempre perseguida, nunca en mi mano, perdida, esculpida para otros, bello semblante, perceptible para unos pocos, cándido fervor de cérvix y sensual, indoloro, insípida para unos, con la cabeza llena de colores para otros, deleite de los que ven, deleite de los que anhelan sentirla, placer para los ojos, vivirla, ese aire de desdén, esos gestos de pordiosera, sentada fumando, ensimismada, tardía, como de otra era, siempre esperando, esos caminos por recorrer, esas locuras por llegar, esos obstáculos a vencer.
Casi puedo tocarte, a un paso, dos, tres, no te cansas de esperarme, es triste pero no lo ves, eternamente en la puerta, pestillo quitado, con los brazos abiertos, quiero estar a tu lado, basta de tardes desiertas, de puños alzados en pié de guerra, quiero sentir tus labios, se puede olvidar, se puede maldecir, tantas y tantas mentiras gritar, pero no se puede escribir sin un corazón servil dispuesto a amar, por qué entonces me pones a prueba, por qué las mentiras, los insultos, las tretas, qué fue de la pasión, la ira, las heridas abiertas, la sal de tu sangre corriendo por mis venas.
Hugo Alvarado Gómez ®
Ángeles endemoniadosPor camino indeseable, de los pobres, de unos pocos, de los miserables, yo me encuentro, lo padezco, este sendero interminable, para un dia, por una vez, simplemente abrazarte.
Que no piensas, ya no recuerdas, las palabras, las verdades, esos pecados, esas miradas, en tu puerta, insuperables, que no quieres, que no esperas, nada de mi, nada de nadie.
No se por qué te espero, no se ni el porqué, ni quiero, sólo por tí casi muero, no despierto, no puedo, he de ser sincero, salta a la vista, es tan evidente, el que nada tiene nada deja y nada siente.
El que pasa frío, congelado descansa eternamente, en días de lluvia, en los soportales, arriba, casi en el cielo, abovedado, candelabros de simientes jíbaros y esclavos, saber la verdad no ayuda, no lo hace más fácil, sólo amaina la tempestad de sentimientos aletargados.
Días, días, mentiras entre rendijas observamos, sonrisas, pasos y más pasos, caminas, saltas, vuelas entre nubes adormilado, como avatares benditos, como ángeles endemoniados, entre verdades a medias, entre tiempos no mejores pasados, decides no sentir, decides matarnos.
Hugo Alvarado Gómez ®
Recuerdos y otros deleitesY finalmente tus ojos te delatan, esas lágrimas jamás derramadas, esos cálidos parpadeos en noches desveladas, esas caidas de ojos a perpetuidad con tus gestos, divertida, ensimismada.
Vives cerca y lejos, a la distancia de una sola palabra, corto el camino, grande la pena, desgraciados los días, agradable condena, partidas insoportables, marchas que nunca llegan, ansiedad, delirios y ninguna grandeza.
Hugo Alvarado Gómez ®
Cúmulos, cirrocúmulos y estratosA veces te quedas mirando el cielo como si nada hubiese cambiado, sorpresa tras sorpresa todo inútilmente va pasando, en realidad no creces, no mejores, ya nadie quiere estar a tu lado.
Sonries, despistado, como escuchando las mejores melodías, las pupilas dilatadas, espectante, presa de la melancolía, todas las verdades pierden su sentido, todo, todo y nada, todo siempre es mentira.
Todos te preguntan por qué, pero a nadie le preocupa realmente, son esas cuestiones vanas, que nadie sufre, que nadie siente, son tus problemas, tus tonterías, esas cosas en las que nadie su tiempo pierde.
Canciones sin entonación, ritmo ni acierto, sin pausa, sin acento, palabras sueltas, se las lleva el viento, compases para un muerto, me opongo, no quiero, disiento, y mis manos en tu pelo sin orden ni concierto.
Despeinada, sencilla, natural, revives los viejos recuerdos, dormidos o despiertos, saciados o sedientos, perdidos entre abrazos y no esta soledad, en la que estoy perdido, sin piedad, perdido sin ti, perdido me muero, y sin un objetivo, amigo o consuelo, sin ti, naufrago y fallezco.
Hugo Alvarado Gómez ®
Visados y fronterasVuelas, nadas, llevas, saltas, sonries, trepas, corazón palpitante, te falta el aire, adelante... adelante.
Mi mano y la tuya, despacio, no corras, este momento debe durarnos, que lo momentos tristes llegan y nunca es tarde para enamorarnos, despacio, deprisa, ahora y siempre a tu lado.
Esas son las delicias, en dos, tres, cuatro dias y adorarnos, sonrisas cómplices, instantes eternos, felices, detenidos en el tiempo, como fotografías en blanco y negro que nos sirven de recuerdo.
Creer que puede ser, sentir que va a ser, hacer, implorar, pedir, por nosotros, por verte, por tenerte otra vez, pero caes, padeces, reniegas y mientes, echándolo todo a perder, sin saber a ciencia cierta ni el cuándo ni el por qué.
Que me pueden las ganas, que no consigo tenerte, cuando más lo necesitas, otra esquirla te ciega y no cruzas el puente, el que te separa de la cordura, el que te aleja día a día, el que no me deja, nunca, jamás, poder volver a verte.
Hugo Alvarado Gómez ®
Mentiras de acero inexorablesLa pulsación de tus dedos sobre las teclas del piano, dulces palabras en forma de melodía, atraviesan mi gesto congelándolo, destrozándome sin medida, por el capricho de tenerme en tu mano, sin escapatoria, sin ser posible la huida.
Me atrapas irremediablemente con tus recuerdos, en una maraña entretejida de palios y mentiras, de irresistibles sirenas para vivos y cuerdos, te deslizas bajo mi piel, mis ojos y a tientas desciendes al centro del placer, asciendes ardiendo entre gemidos y no se que hacer, si rendirme o matarte, acabar con este sinsentido, si acabar contigo de una vez.
Pero no puedo escapar, no puedo, no me dejas, no consigo alejarme, cerrarte todas las puertas, siempre caigo a un lado o a otro, perdido sin remedio, en tus caderas, aléjate de mi por favor o ven a mi lado para siempre, máteme o desaparece, porque nadie puede vivir con el odio recurrente, con la misma sensación de amor y muerte, nadie puede vivir sin ti, mi amor, sin odiar, sin amarte.
Que mis manos ya no se aferran a las tuyas, que ya no puedo alcanzarte, que no paseo contigo, que no puedo ser tu pareja de baile, que no me das oportunidad de contigo salvarme, que no tienes derecho, que no puedes, por favor... no me obligues a soñarte.
Hugo Alvarado Gómez ® Armas de mujerTristes enseñas, peores caminos, pendones que no hondean al alba, los amigos que atrás se quedan, contiendas perdidas de antemano, batidas que no cesan, hostigadores incansables, partida perdida por la mano, pasos enérgicos que los puentes derriban, momentos inolvidables, cabalgando máquinas frenéticas, balas que no se esquivan, podridos restos en hondas trincheras, gritos de desesperación ahogados por salvas, hazañas bélicas, comunión de las almas.
Así son las palabras que escuchar no dejas, los susurros que nunca llegan mientras enarcas una ceja, frunces el ceño y nadie sabe, nadie se entera, de las delicias de la mentira, de las profundas heridas que deja, rechinar de dientes, marchas kilométricas, zapadores de nuestras vidas, socavando los sentimientos que nos quedan, bombardeo de recuerdos, llamaradas de vivencias, pasiones que se pierden, día tras día por no sentir tu presencia.
Hugo Alvarado Gómez ® Carne marmóreaCaminando bajo cielos extraños al cobijo de las almas muertas, donde nadie te encuentra, donde tus ancestros descansan, por todos desconocida, bajo pena de muerte mentada, la pútrida tristeza y hambrienta mirada, de los cielos olvidada, por todos denostada, por los pecados de todos y ninguno maltratada.
La memoria por los gusanos devorada una y otra vez en tu cama, dormitando sobre los recuerdos desvanecidos y que a nadie importaban, pisando tierra santa más allá del Grial, un tesoro común, destinos y rutas encriptadas, lánguidas puertas, enfermizas miradas, cruzando jambas, soportales, plazas y otras encrucijadas, partiendo de la misma base, cruzando el mismo sendero, misma pena, misma pala.
Entierre usted las eternas y mismas palabras. Asevere con gracia las delicias del verbo-dios, de la resurreción hecha palabra. Juzgue como suyos los pecados de los que yacen y pague, alcahueta y religión mediante, por su amado, por su amada.
Que no todos somos así mi amor, que no todos perdemos el alma, que no todos tenemos la misma y dichosa mirada al verte, que no todos gozamos con vuestras palabras, que no hay dios que nos comprenda y no hay tumba lo suficientemente ancha, para matar los recuerdos, ni sepultura que la pena valga, en tu esquela, junto a mí escribirán "por siempre querida, enertamente amada", y así en nuestra última guarida, entre mármol y ángeles pretéritos, héroes y pírricas hazañas, junto a frases bonitas y falsas esperanzas, la mentira que nos desunía, pero ya no nos separa, sepultada por mil kilos de tierra y lápidas eternamente descansa.
Hugo Alvarado Gómez ®
InermeMentes de sueños postreros, oprobio donde los haya, partidas perdidas de antemano, la sensación de estar dormido, de estar a tu lado.
Pálpitos inertes, sonidos hirientes, de cristales rotos y contravetanas batientes, de portazos y aldabones, de cotillas y mirones, de comentarios inútiles, de la mentira que nunca duerme y toda su corte.
Eslabones de tu propia cadena, atados a tí, a tu puta pena, peso muerto, nunca lastre, eterno, sin posibilidad de soltarlo, no hay senda, no hay sendero, hay afrentas, enormes, vives postrado, que siempre duelen, que siempre acechan, con sus armas como el enemigo a las puertas.
Que nada me retiene, que nada me ata, que nadie sostiene lo que no se desata, buscando la mejor manera de decirte que lo nuestro se rompe, que ya no me amas, donde las puertas se cierran, donde ya no quedan jambas, que ya no hay limbo, que ya la pasión muere y en paz descansa.
Misterios insondables que a nadie interesan, abyectos seres que miran, que delatan, abstruso el sentido como la voluntad divina, sin pudor, sin decoro, divino, podrido, suspiro y me ahogo junto a tu maldito tesoro.
Pero no son las mentiras las que hieren, no son las palabras las que dejan sin aliento, porque las voces no cesan, no se acallan, bendito el silencio, en tus manos está apagar la llama.
Hugo Alvarado Gómez ®
Preposiciones no sustantivadasDesde mi punto de vista tus ojos, mis ojos, ya no miran al frente, desde el centro de la pista, donde todos miran, donde nadie miente, desde la barra del equilibrista, sus manos asidas a las mias, cayendo, perdiéndote, desde el lugar que puede no exista, el circo de los pobres, mintiendo, muriéndose.
Ante el público que no mira, pero que con aplausos asiente, ante su ignorancia, lo triste es saber que todo pervierte, ante la duda, perseverancia, está en tu mano, se que lo sientes, ante la puerta, la llave, tu vida, que a nadie más que ti mismo pertenece.
Bajo mil kilos de tierra yerma, como una reliquia extinta, bajo la atenta mirada del investigador que observa, como si el tiempo no pasase, una época distinta, bajo la pútrida pisada del transeunte, en su suela, cuencas vacías y ríos de tinta, bajo volúmenes empapados, la historia se repite, como rebobinar una y otra vez la misma cinta.
Contra gramófonos sin parábola, lámparas sin tulipa, verdades desnudas que nadie resucita, contra las palabras ahogadas entre muros enterrados, enciende la llama, abre bien la espita, contra las llamas el sueño ignífugo, de dolores y misterios crepita, bajo las piedras está nuestra cita, contra el destino que el mundo ignora, bajo tus pies la llama viva, de los misterios arráncala e inyéctale por fin una nueva vida.
Hugo Alvarado Gómez ® Cóncavo que no convexoSancta Santorum sencillo y olvidado, de cosas vanas, pobres, medianas y valdías, placer mundano que todos necesitan, dulce, casi normal, vanal y tardía, postrera y perdida, de lo necio que he sido, de lo estúpido y taimado, lento, desesperado.
De una casa la puerta y final del laberinto para otros, de Rubik los quehaceres para unos, rutina para todos, de mentiras diarias, de verdades y axiomas para unos y placebo necesario para nadie, de todo un poco, dejadme, por favor dejadme, sobre libros donde solo descansa el polvo y me falta el aire.
Que no es una cueva por ser oscura y fría, que no es un tormento por solitaria y vacía, que no es un refugio por oculta y desconocida, que sólo es mi alma, lo que acoges en tu seno y daba por perdida.
Hugo Alvarado Gómez ® El primero que muere es el que nunca la vida perdióSin poder ver el anverso de tus grandes renglones encuadernados en papel amarillento, traspasando las horas velozmente entre lágrimas insonoras. cansando, cansado, discutiendo y discutido por todos con palabras dolorosas. Copiando antiguos versos, rememorando las mentiras de la vida, tristes, nunca desmentidas, desde el punto de vista de la añoranza, del desposeido que nunca aprende, que tu vida de mi no depende, sostiene una mentira, deshonrosa, totalmente perdida. Canciones y otras bagatelas que deslucen momentos vividos, soñados, dulce olvido, libelo de vidas rotas, caminando pasaremos, sin formato, camisa ni espanto, sin tentaciones de volver a la misma senda, sin tétricas miradas entre sombras añorando. Placebos increibles de vidas frustradas aplacando, con un clavel y un plumero resolver, pedir, perder, desesperado por vender hasta lo último que no tengo, la vida, la mirada y tu carita "te quiero volver a ver". Si es mucho lo que pido, más lo siento yo, que nadie regala nada en esta vida, y el primero que muere es el que nunca la vida perdió.
Hugo Alvarado Gómez® Efímero y pordioseroQue no son las cosas como las cuentan, que no son las verdades las que se muestran, que no son padres los que se lamentan, que no son pobres los que descuidan, que no eres tú la que me alimenta, cuando toda mentira es cierta.
Que soy yo lo único que cuenta, que no hay más verdad que una puerta abierta, que somos los hijos los que perdemos, que son los ricos los que atormentan, que soy yo quién de ti se acuerda, cuando toda mentira es cierta.
Que nunca te dije lo que mis venas sangran, que nunca escuchas lo que éstas te cuentan, que no son las mentiras las que importan, que tengo la vida por ti resuelta, que tengo las manos vacias en esta frontera, cuando toda mentira es cierta.
Donde las mentiras se pierden y de otros se apoderan, donde se exceden los límites de la escala de grises, donde no hay misterio que tu palidez no desmienta, donde todos y nadie por mi padezcan, donde todos y cada uno de los sueños por ti mueran, cuando toda mentira es cierta.
Porque nadie se pregunte lo que aquí se desprenda, porque nadie en esta vida así lo quiera, porque crezcan sus familias y nunca mueran, porque el ciclo se cumple y la dicha es buena, porque el fin ya llega, la muerte, y a nadie es ajena, cuando toda mentira es cierta.
Cuando las palabras ya no son suficiente, cuando la esperanza ya no es certeza, cuando las miradas se pierden, cuando toda mentira es cierta.
Hugo Alvarado Gómez® Animales discretosTodas las palabras, todos los momentos, felices, lentos, como de ciencia ficción, en pantalla grande, nítidos, discretos, llenos de luces, aflicción y sollozos, abrazos y besos, risas, llantos, alegrías y encanto, letanías, y de felicidad esbozos.
Partituras que se escriben sobre la marcha, rutas, senderos, caminos inexplorados de tu cuerpo, en tus manos, en tu seno, palabras discretas, momentos perfectos, distracciones mínimas, salvajes embites, animales secretos.
Proclives al miedo, perdidos en lágrimas que nunca olvido, perdido, postrero, alimento de sinsabores que en cambio degusto contento, discursos escuetos, declino, disiento, en este desierto de ojos vidriosos, de sentimientos muertos, que mato, miento, suscribo pero desmiento, que siento, ¿tú qué sientes? dormidos pero despiertos.
Hugo Alvarado Gómez® Bienes Intangibles Y Otras Noticias BrevesBienes intangibles
Miradas, momentos, palabras, gestos. Cierto, de todo un poco, como poco se siente y sentido dentro de un todo incierto, de manidas pamplinas, post morten autopsias de sentimientos de sangre teñidos, soñando contigo, soñando contento, sin sentido te siento, consentido, te pierdo.
Hugo Alvarado Gómez® CenaDistantes palabras sin tino, sin acierto, momentos sublimes de parrilla y sarmiento, borracheras de júbilo y descaro, alrededor de un fuego dándonos la mano. Sonrisas deliciosas, nunca forzadas, perfectas, divertidas, con alcohol y condimento regadas, aplausos entre carcajadas, te miro, me miras. Ojos tan bellos, inhumanos, divinos, oscuros, momentos en que nos unimos, me parece ver detellos, deslumbrados, resurgimos, volvemos, renacemos, nos quedamos, de nuevo, por fin, mi vida en mis manos.
Hugo Alvarado Gómez®
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Hugo Alvarado Gómezodiolaginebra@hotmail.com
Soy juguete en tus manos. TemasArchivos
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